ciudadocana.com. Ocaña en la Web, Colombia. Ocana. (El punto de encuentro de los ocañeros)
ciudadocana.com. Ocaña en la web. La guía más completa de ocana en internet. Ocaña, Norte de Santander, Colombia: información sobre Ocaña, Fotos de Ocaña, directorio de páginas web de ocañeros, guía, comercial, profesional, galería de fotografías, eventos, rumba, sus amigos y amigas, los eventos colegiales y universitarios, clasificados gratis, entretenimiento y diversión, arte y cultura, top musical en las emisoras, chat, foros, encuestas, fiestas, carnavales, turismo y mucho más de nuestra tierra. Ocañeros y Ocañeras, Ocaña para todos, semana, santa, ciudad, universitaria, procesiones, hoteles, turismo, tourism, hotels, museums, empleo, trabajo, internet, computador, computadora, portátil, portatil, camara, digital, dvd, celular, hotel, alquiler, buen clima, andina, latinoamerica, cocota, tamal, arepa, youtube, facebook, videos
Ocana, rumba, talento, fiestas, fotos, fotografia, evento, carnavales, semana santa, computadores, regalos, colombia, clasificados, anuncios, noticias, turismo, videos, foros, chat
Ocana, rumba, talento, fiestas, fotos, fotografia, evento, carnavales, semana santa, computadores, regalos, colombia, clasificados, anuncios, noticias, turismo, videos, foros, chat
Ocaña en la poesía
Algunas ciudades, como algunas mujeres, suscitan un amor apasionado en quienes las conocen. Y esas ciudades, como esas mujeres, a veces tienen la fortuna de ser amadas por los poetas, quienes las inmortalizan con unos pocos versos, dignos de ser grabados en la piedra. Tal es el caso de Cartagena, a quien Luis Carlos López dedicó las palabras lapidarias que todos los colombianos repetimos.Bien puedes inspirar ese cariño
que úno le tiene a los zapatos viejos.
Ocaña también ha sido objeto de emocionadas muestras de amor poetico. Sus mejores bardos le han consagrado expresiones literarias de corte inmortal. Así, José Eusebio Caro le escribió:
A Ocaña
Aquí nací: bajo este hermoso cielo
Por vez primera vi la luz del sol;
Aquí vivieron mis abuelos todos...
¡Adiós, Ocaña! ¡adiós, Ocaña! ¡adiós!
¡Ocaña! ¡Ocaña! ¡dulce, hermoso clima!
¡Tierra encantada de placer, de amor!
Ufano estoy de que mi patria seas...
¡Adiós, Ocaña! ¡adiós, Ocaña! ¡adiós!
Mi padre aquí, de boca de mi madre
El dulce sí por vez primera oyó.
Aquí de amor él a sus pies lloraba...
¡Adiós, Ocaña! ¡adiós, Ocaña! ¡adiós!
Y yo también aquí pensé... ¡silencio!
Olvidemos tan plácida ilusión;
Y aunque mi pecho deba desgarrarse,
¡Adios, Ocaña! para siempre adiós!
Adolfo Milanés, menos romántico que Caro, resolvió cantarle al fundador
y exaltar la decadencia de la raza:
Francisco Fernández
Un grupo silencioso
que venía de muy lejos, de más allá del mar,
de gentes foscas, foscas y melenudas,
con ganas de riqueza y ganas de matar;
que traía sus mejores,
con su capitán
de ancha melena, que aprisionaba el yelmo,
con una enorme lanza y espadín además.
(Tal nos hemos soñado a Francisco Fernández
las soñadoras gentes de este lado del mar).
...
De la supremacía que aportara tu raza
a esta raza, invicto capitán,
queda muy poco. Todo se va acabando.
Todo se va a acabar.
De la supremacía de la ibérica estirpe
entre sus descendientes tan sólo queda ya
poco amor a la vida, poco miedo a la muerte,
muchas ansias de oro, mucha murria además.
Luis Eduardo Páez Courvel, en alarde parnasiano, pinta a la Villa de Caro
con el lente del embrujo de sus calles:
Calles de mi tierra, trazadas por la geometría de la
emboscada, prestas a la asechanza, recogidas en el silencio,
abrazadas a los caminos, en perpetua vigilia;
calles de mi tierra, tatuadas en su piel centenaria,
fino guadamacil adobado al fuego de las pendencias, con
historias fabulosas, iluminadas por la tragedia; por
aquel rincón amable, discretamente cordobés, fulgió
el revuelo de las espadas por los embelecos de doña
Beatriz, la más bella rapaza de los contornos; por aquella
calleja, aciaga y melancólica, pasó el torbellino
de ios Colorados, con don Jácome, el Caudillo, sobre
caballos desbocados, fragmetito vivo de un friso
legendario (...)
Por su parte, Luis Tablanca, el Felibre de El Carmen, aprovecha la
nostalgia de su amigo Milanés para cantarle a la ciudad que lo adoptó y le
regaló su Musa:
Mensaje de remembranzas a Adolfo Milanés
No me recuerdes de antaño,
de aquellos días banales
en que para nuestro daño
eramos sentimentales.
Todo era nuestro y en todo
hallamos siempre un motivo
dulce para nuestro modo
doliente, meditativo.
El agua, la luz, el cielo,
nuestra ciudad vieja y triste,
cosas antiguas, anhelo
de alcanzar lo que no existe.
El agua nos seducía...
en el arroyo cantante,
en el pozo, en la variante
cascada que se desfleca...
¿Recuerdas? Tu musa un día
lloró la honda poesía
de una fuentecilla seca.
Marco Aurelio Carvajalino Caballero, talvez el más enamorado de los poetas cantores de Ocaña, encontró motivos de entusiasmo poético en todo lo que poseía la ciudad de Fernández: las calles, los templos, las Lasas, los personajes típicos... Así, sus Sonetos de Hacarí tratan de todo lo ocañero:
El Descubrimiento
Del mes de julio, bajo un claro día,
ve de Hacarí las fértiles praderas
don Francisco Fernández de Contreras,
capitán de probada bizarría.
El lugar que a la vista se extendía,
Bañado por fontanas cancioneras,
Era un edén de limpias sementeras,
Donde una tribu indígena vivía.
Cautiva a don Francisco el panorama;
y por Felipe, en cuyo reino brilla
sin noche el sol, nueva ciudad proclama.
Y así surgiste, valerosa villa,
en tierras del humilde hacaritama,
bajo el pendón sin sombras de Castilla
En Jorge Pacheco Quintero, el amor por Ocaña se expresa en un torrente incontenible de saudades, vertido en metáforas bellísimas que hacen de su poema "E1 Retorno" una brillante fiesta de fuegos artificiales, en que cada lucecita es una palabra de inestimable fulgor; porque el poeta quiere estar seguro, luego de muchos años de ausencia, si los amigos de la infancia son los mismos amigos que me esperan; si es la misma la novia de otros tiempos, con su alegría de granada abierta; si son las mismas casas albicantes con sus viejos portones de madera; y si será la misma la altura de la torre de la iglesia.
A Ocaña
¡Tierra encantada! ¡Majestuoso cielo!
¡Vieja ciudad dormida en la montaña!
El Tejo arrulla tu silencio, Ocaña
y la mano de Dios te cierra el velo.
¡Castiza y señorial! Quedó en tu suelo
la nueva gloria de la vieja España,
con el recuerdo de la heroica hazaña
del más ilustre y noble bisabuelo.
Por ti, que el canto y la emoción inspiras,
tañeron Caro y Milanés sus liras,
para exaltar tus glorias seculares;
tus hermosas mujeres, tus blasones,
el fuego del amor bajo tus lares,
y un tropel de cachorros de leones.
Bajo el influjo de tantos y tan excelsos cantores de la Ciudad amada, es imposible no dejarse seducir por la tentación de hacer lo mismo. He aquí el humilde fruto de mi esfuerzo, producto, ante todo, de la pasión por la tierra.
Eres Ocaña
Estoy amando, Ocaña, tu presente,
porque es lo que percibo con certeza
de lo que has sido, eres o seras.
Por tu presente sé
que has sido cruel con el humilde
y has abierto tus brazos,
para entregarte toda y sin reservas
al foráneo rapaz y aventurero.
Por lo que eres, conozco
que eliges al ignaro
y coronas al tonto;
que olvidas, con flaqueza de memoria,
al que lucha por ti
y quema sus alientos juveniles
en busca de tu bien.
Mi tristeza se acendra
al pensar tu futuro,
si no cambias el rumbo...
Mas Tablanca, el felibre,
me dice en el pasado:
"Y así como es, es buena".
Y me muero por ti.
Escrito por Wilson E. Ramirez
Tomado de la Revista Hacaritama
ARTE Y CULTURA
- ciudadocana.com - Magazín (Punto de encuentro de los ocañeros)
- raicesmagicas.org.co - Fundación Raíces Mágicas
- escueladeartesufpso- Escuela de Artes UFPS Ocaña
- academiaocana.blogspot.com- Academia de historia de Ocaña (Blog)
- culturared.org- Web de la Secretaría de Cultura de Norte de Santander
- mitacaloa.blogspot.com- Blog de Carlos Carrascal Claro
Usuarios registrados
PUBLICIDAD
© 2008 www.ciudadocana.com Todos los derechos reservados. Diseño y desarrollo del portal web: Jairo Angarita Navarro www.jairoangarita.com Tels. 3134109459 - 3162401088.
La reproducción total o parcial del contenido de este sitio web, está prohibida sin el permiso explícito y por escrito del respectivo titular.
El exceso de alcohol es perjudicial para la salud - Ley 30 de 1986. Prohibida la venta de bebidas embriagantes a menores de edad y a mujeres embarazadas - Ley 124 de 1994. El tabaco es nocivo para la salud - Artículo 17 Ley 30 de 1986. www.ciudadocana.com rechaza la explotación, la pornografía, el turismo sexual y demás formas de abuso sexual, de esta forma contribuye con el cumplimiento de la Ley 679 de 2001. Políticas de uso

PAUTAR AQUÍ
RSS
MAPA DEL SITIO
CONTACTO
AYUDA

Está en:







